Introducción
Cualquier productor avícola sabe que criar un pollo requiere semanas de inversión en alimento, sanidad y manejo ambiental. Sin embargo, todo ese esfuerzo puede perderse en cuestión de minutos durante la última etapa: la saca (captura) y el transporte.
Muchos creen que la saca es simplemente «meter aves en jabas», pero la realidad es que el manejo en estas horas críticas define la rentabilidad final en la planta de proceso. En Gestión Integral Avícola, entendemos que un trato brusco no solo es un problema ético, sino un golpe directo al bolsillo del productor.
El costo oculto de los hematomas y fracturas
El principal enemigo de la calidad en el pollo beneficiado son las lesiones traumáticas. Cuando el personal de carga no está capacitado o trabaja con prisa desmedida, se generan:
- Hematomas en pechuga y muslos: Esto obliga a realizar recortes en la planta, reduciendo el peso vendible del ave.
- Alas dislocadas o rotas: Un ave con extremidades dañadas pierde su categoría «A» y pasa a ser producto de segunda o industrial, vendiéndose a un precio mucho menor.
Un equipo de saca profesional sabe cómo sujetar al ave para minimizar el aleteo, reduciendo drásticamente el porcentaje de decomisos y mermas por traumatismos.
El estrés: El enemigo invisible
No todo el daño se ve a simple vista. El estrés térmico y el miedo durante una captura desordenada alteran el metabolismo del ave antes del sacrificio. Esto puede provocar carnes pálidas y exudativas (que pierden agua al cocinarse) o carnes oscuras y secas.
Al tercerizar este servicio con expertos que conocen los tiempos correctos de ayuno y las técnicas de captura (como el método por patas o individual, según el requerimiento), se asegura que el producto terminado mantenga su terneza, color y capacidad de retención de agua.

La propuesta de Gestión Integral Avícola
Para las plantas de beneficio y granjas que buscan optimizar sus ratios de conversión y calidad, contar con un aliado estratégico es vital. En Gestión Integral Avícola, nuestro personal no solo carga aves; ejecuta un protocolo logístico diseñado para proteger la integridad del animal hasta su llegada a la planta.
No arriesgues 40 días de crianza en la última hora. Una saca profesional es la garantía de que tu producto llegará al mercado en las mejores condiciones.

